Hermosísimo lugar!!!! Tuve el placer de almorzar en el restaurante La Huella, desde que estacionamos no paramos de impactarnos. Nos recibió Paula, una genia total, nos presentó el lugar, la mesa y junto con Agustin nos hicieron pasar un día de lujo.
Los vinos son un elixir, sinceramente vale la pena degustar y comprar cada uno de ellos y la comida…. Realmente deliciosa, se lucieron con los platos Juan Pablo y Alejandro, los puntos de la carne excelente, de acuerdo a lo pedido por cada uno y una combinación de sabores única.
Así todo, el lugar tiene aún más para ofrecer así que seguiremos yendo!
Gracias ☺️